Mindfulness en La Educación

Cada vez más equipos directivos, AMPAS y maestras/os ven la importancia de la atención plena (mindfulness) en los centros escolares. Cada vez son más los/as niños/as y profesionales de la educación que experimentan estrés: las aulas ruidosas, los problemas de conducta y la sensación constante de “es demasiado” van en aumento, mientras que la tan necesaria calma interior está en declive. El “botón de encendido” funciona, pero el “botón de pausa” no.

La buena educación no se trata solo de la transmisión de conocimientos; también influye en valores importantes, en el comportamiento y en la forma en que nos tratamos a nosotros mismos y a los demás. Se necesita calma interior y mindfulness para permitir que los/as niños/as se desempeñen a su propio nivel. Para poder enseñar bien, también necesitamos calma interior, atención y mindfulness. Afortunadamente, puedes entrenar este “músculo de la atención plena”.

Al hacer esto, no solo se estimula el aprendizaje, sino también la autoconfianza, la creatividad, la compasión y las funciones ejecutivas. El cerebro se detiene, el comportamiento impulsivo y las reacciones al estrés disminuyen. Hay calma. Atención tranquila y concentrada. Algo que todo/a niño/a merece.
"La ciencia contemplativa ha demostrado que al practicar mindfulness se fortalecen los circuitos cerebrales responsables de la atención, el autocontrol, la empatía, la compasión o la resiliencia ante las situaciones cotidianas generadoras de estrés, lo cual es fundamental para el aprendizaje y la memorización". (Hölzel et al.,2011). Por ello con mindfulness:
  • Se entrena el músculo de la atención plena: mejora la atención, la concentración y el rendimiento académico.
  • Se experimenta una calma creciente: reduce los estados de estrés y ansiedad, aumentando el bienestar.
  • Cultiva la compasión hacia uno mismo y hacia los demás (conducta prosocial).
  • Ayuda al autoconocimiento, a la aceptación de uno mismo y mejora las relaciones interpersonales.
  • Se encarna actidudes mindful para vivir en sintonia con el momento presente.
  • Autorregulación.
  • Reducción de la impulsividad.