Cada vez más equipos directivos, AMPAS y maestras/os ven la importancia de la atención plena (mindfulness) en los centros escolares. Cada vez son más los/as niños/as y profesionales de la educación que experimentan estrés: las aulas ruidosas, los problemas de conducta y la sensación constante de “es demasiado” van en aumento, mientras que la tan necesaria calma interior está en declive. El “botón de encendido” funciona, pero el “botón de pausa” no.
La buena educación no se trata solo de la transmisión de conocimientos; también influye en valores importantes, en el comportamiento y en la forma en que nos tratamos a nosotros mismos y a los demás. Se necesita calma interior y mindfulness para permitir que los/as niños/as se desempeñen a su propio nivel. Para poder enseñar bien, también necesitamos calma interior, atención y mindfulness. Afortunadamente, puedes entrenar este “músculo de la atención plena”.
- Se entrena el músculo de la atención plena: mejora la atención, la concentración y el rendimiento académico.
- Se experimenta una calma creciente: reduce los estados de estrés y ansiedad, aumentando el bienestar.
- Cultiva la compasión hacia uno mismo y hacia los demás (conducta prosocial).
- Ayuda al autoconocimiento, a la aceptación de uno mismo y mejora las relaciones interpersonales.
- Se encarna actidudes mindful para vivir en sintonia con el momento presente.
- Autorregulación.
- Reducción de la impulsividad.